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El control de plagas en casa, en las ciudades y en el campo es fundamental para mantenernos sanos y asegurar que los alimentos lleguen a nuestra mesa.

Un herramienta clave para este control, son los plaguicidas, los cuales están presentes en nuestra vida, más de lo que nos imaginamos.

Los hay naturales y de síntesis química, y nos ayudan a controlar desde roedores en las ciudades, pasando por mosquitos en los rellenos sanitarios hasta llegar a las distintas plagas que afectan las cosechas en el campo.  

Los alimentos que consumimos diariamente, deben competir por sobrevivir con 30.000 especies de malas hierbas, 3.000 especies de gusanos y 10.000 especies de insectos.

Y es que en el mundo, se pierde cada año entre 30 y 40% de las cosechas por plagas,  malezas o enfermedades.

Así, el cuidado de un cultivo pasa por sembrarlo en suelos con nutrientes, garantizar riego suficiente, monitorearlo diariamente para detectar plagas y controlarlas antes de que infesten el cultivo.

También las plantaciones  se deben proteger del viento y sol extremos, realizar las labores de poda y recolección a tiempo y proteger la cosecha para que llegue a la ciudad en buenas condiciones, entre muchas otras labores que incluyen las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA’s).

Control de plagas para alimentos sanos

Para prevenir y controlar las plagas los productores agrícolas diseñan un plan de Manejo Integrado de Plagas, MIP, tan importante como su plan de negocios para asegurar que su inversión y esfuerzo concluirán con una buena cosecha.

El MIP es un plan de prevención, observación y control de las plagas que incluye control cultural, biológico y químico de las plagas.

Ante la presencia de plagas que pongan en riesgo la cosecha, el agricultor puede elegir entre un plaguicida natural o un plaguicida de síntesis química.

Los plaguicidas naturales son mezclas de extractos vegetales que tienen componentes tóxicos que ayudan a controlar insectos, hongos y malezas, y se usan sobre todo en la agricultura orgánica.

Algunos ejemplos de este tipo de plaguicidas naturales son los ajíes, pimientos y ajos que tienen acción insecticida, la canela o el azufre que actúan como fungicida, para mencionar algunas de las sustancias utilizadas en la agricultura orgánica, la cual, produce un porcentaje mínimo de los alimentos en el mundo, en EEUU se estima que menos del 1% del total de la producción de alimentos proviene de este tipo de agricultura.

Por otro lado, los plaguicidas de síntesis química son diseñados industrialmente, utilizados ampliamente en la agricultura convencional desde la década del 50.

Son moléculas que exigen entre 8 y 10 años de investigación y desarrollo, producidos por una industria altamente tecnológica, que registra avances y mejoras diariamente y una de las más reguladas del mundo.

En ambos casos, los plaguicidas de síntesis química o natural, son sustancias que permiten proteger los cultivos de plagas, malezas o enfermedades, y así garantizar una suficiente producción de alimentos y otros bienes agrícolas.

Ojalá pudiéramos producir los alimentos que necesitamos sin necesidad de agroquímicos, plaguicidas o productos fitosanitarios, pero mientras tanto es la solución más segura que conocemos.  

Fuentes: